Ultimas noticias

Congreso de Jóvenes de Contracorriente
Salimos de Torrejón el jueves y después de 6 horas de viaje y mucha lluvia, llegamos en Priego de Córdoba, sur de España, donde por primera vez, se hacia el congreso de contracorriente. Aproximadamente 500 jóvenes de toda España estarían participando y la mayoría de ellos montarían sus tiendas de campaña en el recinto ferial de aquella ciudad.
Lo que vimos al llegar no nos trajo gran alegría. El terreno estaba lleno de agua y se veía barro por todas partes. ¿Cómo podrían centenas de jóvenes montar sus tiendas en aquellas condiciones? Lo único que había en aquel entonces era una gran tienda con capacidad para 50 personas donde funcionaria la “ciudad Alabanza”, un lugar de alabanza 24 horas. La verdad es que no sabíamos lo que iba a pasar, pero una cosa era cierta, el lugar de adoración ya estaba preparado. Me hizo pensar cuando en medio a la guerra, Josafat envió los levitas en primer lugar para adorar.
El cielo seguía negro y las nubes cargadas parecían no querer irse. Necesitábamos un milagro, que Dios pudiera parar la lluvia y hacer con que el sol apareciera. Llegó la noche y el frío era insoportable, por lo menos dentro de la furgoneta donde dormía con un colchón de aire. La buena noticia llegó por la mañana, cuando me desperté con el brillo solar que atravesaba la ventana y calentaba mi rostro. Curramos mucho por la mañana, preparando todo para la llegada de la gente, que estaba programada para las 2 de la tarde del viernes. Poco a poco se iba secando el terreno, y a pesar de no estar completamente seco, ya se podía empezar a montar las tiendas. Dios hizo el milagro y a pesar de que en las noticias decían que iba llover,¡ no cayó una gota de agua durante todo el congreso!. Este fue uno de los congresos más difíciles de preparar, pero a la vez fue de mucha bendición donde muchos jóvenes entregaron sus vidas a Jesús, otros se comprometieron a llevar una vida santa delante del Señor y algunos de ellos han demostrado un deseo de servir en misiones.” La Ciudad Alabanza” ¡fue una pasada! En algunos momentos se llenaba tanto que algunos tenían que alabar desde fuera. Muchos fueron los que se quebrantaron y adoraron al Padre de una manera libre, durante las 30 horas que la tienda estuvo abierta.
Gracias por vuestras oraciones y participación para que este tipo de evento sucediera.